lunes 2 de noviembre de 2009

Felices cinco años y seis meses

.
.
Porque la felicidad es esto: saber lo que hay después a párpados cerrados. Al fin y al cabo, pactamos viajes como recovecos de un conjuro inclaudicable. Y en los ojos, una gotita se desliza para corroborar que la vida no se quiere en vano. Atentos a las ficciones cotidianas, al beso que relentiza el cielo, y lo acerca, como cosmogonía intacta de los deseos compartidos. Yo te miro y tú, palpitas tu mejor truco. Yo no sé si pueda amar así otra vez, pero sé que no quiero, porque contigo me basta. Y el destino, nos escribió ya, los bordes de esta historia irrepetible.
.
.
Una mañana
una mañana linda
el corazón como una flor
a mí se entregará
una mañana
una mañana linda.

Mi corazón como una flor
a ti se entregará.

Linda será cuando me digas
creo en tu amor,
me digas que no sientes temor
y cuando salga el sol será
una mañana
una mañana linda.

Como la flor
como el amor
que siempre te daré.



3 hojas secas:

Espérame en Siberia dijo...

Cuánto le amas. Espero, de todo corazón, que él te ame de la misma forma. O, incluso, más profundo :)

Muá.

Trovator dijo...

El tiempo pasa, el amor perdura.

Un abrazo!

azu dijo...

No se como he llegado a tu blog, pero me encantan las cosas que escribes!!!

me seguire pasando!!
un besito!!